En los consumidores:
- Consumo de carne y productos cárnicos procedentes de establecimientos autorizados.
- No realizar matanzas clandestinas.
- Cocinar adecuadamente la carne procedente de la caza, los cerdos y otros animales (el parásito puede ser bloqueado mediante la cocción a temperaturas superiores a 77 ºC durante 30 minutos, la radiación y la congelación).
- La salazón, el ahumado y la desecación no bloquean al parásito.
- Entregar a la autoridad sanitaria los alimentos sospechosos, nunca arrojarlos a la basura.
En las explotaciones ganaderas:
- No alimentar a los cerdos con desperdicios de mataderos o residuos de comidas.
- Buena higiene, control y eliminación de roedores.
- Eliminar convenientemente los cadáveres de cerdos u otros animales.
- Evitar que los cerdos tengan acceso a la basura y a las ratas.
- Notificar las sospechas de infestación a las autoridades veterinarias.
En los mataderos:
- Controles oficiales sistemáticos para descartar la presencia de triquinas en la carne de porcino y equino. Se examinan muestras del diafragma, músculos intercostales, base de la lengua y maseteros.
- Eliminación del cadáver si hay presencia de triquinas (no apto para consumo).
- Control sanitario de matanzas domiciliarias, cacerías y monterías.
Fuentes:

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